22 mayo 2022

Jardín escolar de flores silvestres, CEIP Ángel Zapata (Torreagüera)


Aplicar medidas basadas en soluciones naturales para hacer frente a la pérdida de biodiversidad y a los efectos del cambio climático son opciones que el CEIP Ángel Zapata de Torreagüera (Murcia) ha incluido en su Plan de Educación Ambiental y Sostenibilidad. Nos lo cuenta nuestra compañera Conxi Arlandis :

«Nuestra escuela tiene el privilegio de estar ubicada entre la margen derecha del río Segura y el Monte Miravete con lo que disponemos de un entorno natural rico y diverso, pero aún así contamos con un huerto ecológico y desde este curso también con un nuevo espacio natural:  un jardín de especies silvestres autóctonas sostenible, elaborado con elementos de desecho (neumáticos) transformados en maceteros con la valiosa aportación creativa de las alumnas y los alumnos de Educación Infantil.

Este nuevo espacio escolar ha sido el resultado del proyecto Conectados con la Naturaleza: recuperación de servicios ecosistémicos a través de la biodiversidad,  desarrollado por ANSE – Asociación de Naturalistas del Sureste con más de 40 años defendiendo el Medio Ambiente, con diversos proyectos de conservación y custodia del territorio. El proyecto en el que hemos participado está dentro del marco del Programa empleaverde de la Fundación Biodiversidad, entidad dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, cofinanciado por el Fondo Social Europeo y cuenta con la colaboración del Ayuntamiento de Mazarrón y la Concejalía de Ciudad Sostenible y Proyectos Europeos del Ayuntamiento de Cartagena. Gracias a este proyecto, además de crear una nueva zona verde en el  centro escolares, hemos conocido su implicación didáctica y los aspectos relacionados con las ventajas que aporta la naturaleza en los centros educativos, tanto como oportunidades de enseñanza y aprendizaje interdisciplinar e intergeneracional, como en la mejora de la salud de las personas y de nuestro entorno natural.  Prácticas sencillas que nos van a permitir favorecer el conocimiento de las distintas especies de flora autóctona e incluso recrear pequeños ecosistemas y crear proyectos de aprendizaje en torno al mismo. El asesoramiento del personal de ANSE  ha sido clave para crear este espacio.

El jardín escolar de flores silvestres que hemos creado está formado por especies de los siguientes géneros de plantas: Graucium o amapola marina, lotus, hinojo, cistus (conocidas como jaras, estepas o jaguarzos), coronilla, que es un género de angiospermas dicotiledóneas perteneciente a la familia de las leguminosas, santolina, phlomis, de la familia de las lamiáceas como la lavanda o espliego, de la que tenemos dos especies, salvia, helicrisum (siempreviva) romero y scabiosa. Algunas son herbáceas, otras rastreras y otras formarán preciosos arbustos. El conjunto constituye una magnífica selección  de plantas autóctonas ornamentales, muchas de ellas con propiedades medicinales que iremos investigando en sucesivos proyectos de aprendizaje.

El resultado ha sido muy satisfactorio para el conjunto de nuestra comunidad educativa. Ahora tenemos un fabuloso espacio de diferentes especies de flora silvestre que han  crecido y se han adaptado a las peculiaridades del clima de nuestra zona, tanto en lo que se refiere a las temperaturas suaves predominantes todo el año como al calor extremo del verano y a las muy escasas lluvias de la cuenca mediterránea. Las mimamos cada día mientras esperamos que  los polinizadores hagan sus trabajo; de esta manera contribuimos desde la escuela a encontrar soliciones basadas en la naturaleza para reducir las amenazas a las que se ha visto sometida en los últimos años la polinización, debido a diferentes factores como son  la fragmentación de los hábitats, los excesos de la agricultura intensiva, las enfermedades, los abusos de tratamientos fitosanitarios, la introducción de especies invasoras o el cambio climático, tal como recogen las conclusiones de los estudios nos alertan de la tendencia creciente a la desaparición de los polinizadores y de las graves consecuencias que su déficit provoca. Para estos bichitos que irán llegando ya tenemos preparado un hotel, facilitando así no solo su alojamiento sino también su reproducción e  invernación.

De este modo no solo contribuimos a que nuestro alumnado entienda la importancia de las personas en la conservación de la naturaleza, sino que desarrollamos de un modo vivencial y transversal diferentes contenidos curriculares relacionados con la sostenida reducción de la huella ambiental, impregnando todas las áreas, materias y asignaturas con este proyecto cooperativo entre los diferentes niveles y etapas educativas de nuestro centro. Aspectos que forman parte de nuestro Plan de Educación Ambiental y Sosteniblibilidad, integrado en la Programación General Anual. Responde a la adquisición de valores y competencias que propicien el respeto hacia los seres vivos y el medio ambiente, en particular al valor de los espacios naturales y el desarrollo sostenible. Es uno de los fines a cuya consecución se debe orientar el sistema educativo español, tal como viene reflejado en la normativa educativa autonómica y estatal, pues solo mediante el acercamiento al entorno natural próximo se fortalece y consolida la imprescindible sensibilización y la vinculación para su respeto y cuidado. En este sentido entendemos que el espacio escolar y su entorno escolar es una fuente inagotable de elementos de enseñanza-aprendizaje para generar y consolidar la tan necesaria conciencia ecosocial.«

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